Por tanto, la gran compasión es
como el cielo, porque abarca todos los seres vivos; la gran compasión es como
la tierra, porque produce todas las enseñanzas; la gran compasión hace posible
ver la naturaleza de buda, primero clarificando el conocimiento verdadero por
amor a los demás. La gran compasión hace posible sobrepasar barreras
insoslayables, sumergiéndose en las profundas enseñanzas más y más por amor a
los demás. La gran compasión hace posible penetrar lo trascendental, buscando
una vida más allá para los demás. La gran compasión puede desarrollar
aplicaciones poderosas, entregándose en esta senda por amor a los demás. La
gran compasión puede cultivar la intrepidez, manteniéndonos vigorosamente vivos
por amor a los demás. La gran compasión hace posible traspasar la regresión,
porque la mente está dispuesta en su amor por los demás. La gran compasión puede
producir un aprendizaje vasto, estudiándolo todo por amor a los demás. La gran
compasión produce erudición, a través de la deducción de los principios de las
cosas, por amor a los demás. La gran compasión trae consigo bendiciones, por resultar
provechosa para los demás. La gran compasión puede fulminar las aflicciones,
sacrificando el cuerpo, la vida y los bienes por los demás. La gran compasión
puede extirpar la soberbia, actuando con benevolencia hacia los demás. La gran
compasión permite el desapego de la fama y el lucro, basándolo todo en la
verdad por los demás. La gran compasión te permite entrar en el reino de la
realidad, porque no hay ningún sitio al que no vaya por amor a los demás.
Torei Zenji
La Imperecedera Lámpara del Zen
(traducción
de la versión inglesa de Thomas Clearly por Pablo Mokusei)

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